Si no te alburea no es tu mejor amigo

Por Karina Zavaleta

El tema de los albures siempre es controversial. A pesar de estar tan arraigados en la cultura mexicana, hay quienes aseguran que son síntoma de un bajo nivel educativo. Las personas que dicen esto, en su mayoría, es porque se sienten  agredidas al no entenderlos o al no saber qué contestar, o porque les ofende su connotación sexual. Como si en el día a día fuera muy difícil escuchar cosas más ofensivas y explícitas.

    El albur se dice comúnmente en contextos donde existe confianza, pues si en algunos círculos es mal visto que la gente alburee, peor que se haga con personas que se acaba de conocer: primero tientas el terreno, luego te sientas a platicar. Incluso en los torneos donde se tiene que contestar rápidamente antes de que el otro agarre ventaja, hay un ambiente relajado; el fin no es ofender al otro, únicamente meterlo en aprietos y que pida que le soplen ésta o aquella respuesta. También hay quienes se aprovechan de la gente que no los entiende; en este caso se vuelve aburrido al no haber contestación, pero si otras personas se ríen de la cara del pobre ingenuo que no la cachó, la diversión puede puede continuar.

    El juego del albur se convierte en una competencia amistosa en la que el control sexual es lo primordial y en la que los hombres tienden a participar más que las mujeres -probablemente porque en el género femenino existe más restricción sexual, y muchas mujeres se autocensuran por temor a ser criticadas-. Lo curioso es que detrás de los juegos de palabras, los dobles sentidos y la ambigüedad, la imagen que queda es la de dos hombres que se ofrecen placer carnal entre sí. De cierta forma, es una manera socialmente aceptada en la que pueden jugar con su sexualidad sin ser juzgados. Por ejemplo, imaginemos a un par de amigos en un coche, el copiloto le dice al piloto que agarre el anillo Periférico y el segundo le contesta que mejor preste atención al camino. “Agarra”, “presta”… sodomía pura es lo que destilan este par.  

    Hablando de parejas de albureros, no se puede pasar por alto a Chaf y Queli, comediantes que desde hace cuarenta años se han parado como los grandes del albur. Durante los años setenta hicieron algunas grabaciones con Discos Marca Diablo, en las que  elegían algún tema y lo desarrollaban con todos los elementos de los que se sirve el albur. No se limitaban a usarlo de la manera tradicional como recurso retórico en el juego de provocación-respuesta, sino también como elemento narrativo. “El partido de fútbol” es un gran ejemplo de esto, ya que los supuestos comentaristas aprovechan los nombres de los jugadores, la trayectoria del balón y hasta algunos mensajes comerciales para construir una crónica divertidísima hecha a base de puras alusiones sexuales.  

   Recibir un albur puede tomarse como una buena señal, pues quiere decir que ya existe cierto nivel de confianza y, si el juego continúa, se genera complicidad, la cual se disfruta más si los involucrados se ofrecen té de ramo blanco o si mejor prefieren saborear un cafecito. Independientemente de la mala fama que los albures puedan tener, su uso no está determinado por la clase social ni por el nivel educativo (hay que recordar la publicidad de Librerías Gandhi); además son,  entre otras cosas, una perfecta herramienta para estrechar relaciones y dar larga vida a las amistades.

Karina Zavaleta (México, D.F., 1992). Estudiante de la Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la FFyL-UNAM. Fue editora de Revista Morbífica y miembro del comité organizador de la segunda edición de la Feria Interactiva de Revistas y Publicaciones Periódicas Independientes (FIRPPI) realizada en la FIL Zócalo 2014. Ganadora del primer torneo de poesía UACM-Verso Destierro (2015); ha publicado en diversas revistas literarias y actualmente colabora como periodista cultural en las plataformas digitales El Alebrije y Subterráneos, cultura rock.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s