Charles Baudelaire y la modernidad

 

  ¿Qué representan los peligros del monte y la pradera, comparados con los choques y conflictos cotidianos de la civilización?
Charles Baudelaire

 

La modernidad puede entenderse desde distintas vertientes, dependiendo la postura y el autor que se cite. Sin embargo, ante la complejidad de definirla, en tanto limitarla, los grupos sociales se vinculan y desenvuelven en ella y, las ciencias sociales junto a la filosofía y humanidades, se han encargado de interpretar dicho fenómeno espacio-temporal, ideológico y cultural que de ello se desprende.

Charles Baudelaire, poeta francés del siglo XIX, nombrado por Paul Verlaine como uno de los Poetas malditos, ha sido considerado por algunos pensadores, como Walter Benjamin o Paul Sartre, el personaje moderno por antonomasia, quien retrató en sus palabras una época de transformación entre el final del Imperio Napoleónico y el inicio de la Tercera República, esta última llamada en el siglo XX como la Belle Époque, por sus grandes transformaciones culturales y económicas.

Una de las interpretaciones de la modernidad ve en ella dos categorías fundamentales: la espiritual (modernismo), expresada en su ámbito cultural y la material (modernización), expresa en un complejo de estructuras políticas, económicas y arquitectónicas. Dicha dualidad, cuyo desprendimiento, entre lo espiritual y material, se realiza en su totalidad de las características utópicas de su realización, ante la imposibilidad, serán expresadas y vividas por Charles Baudelaire desde dos visiones esenciales: pastoral y contrapastoral.

baudelaire_72

Lo pastoral debe entenderse en su expresión religiosa, llevada a la modernidad (modernolatría), como un rasgo espiritual de sanación; dicho esto, para el autor de Les Fleurs du mal, la clase burguesa se había consagrado como vanguardia en los aspectos políticos y económicos, llevando al poeta a pensarla como una clase social de suma inteligencia que podría llevar el arte y el ámbito cultural a su máxima expresión, enarbolando su carácter progresista, principalmente en el prefacio del Salón 1846, titulado A los burgueses.

La visión contrapastoral baudelariana (desesperación cultural) es de desarraigo, la confusión de la modernidad en su evidente división espiritual y material posterior a la Primavera de los pueblos, una serie de luchas internas que acabó con la Europa de la Restauración. Las consecuencias en torno a la percepción del poeta, gira en torno a una carencia de belleza, en la que desprecia con ahínco todos aquellas expresiones que buscan, como la fotografía, evidenciar la realidad y mostrarla tal cual es, pues esta, a su consideración, no significa ni representa más que la carencia de una sociedad, apartando al artista de este y elevándolo a una idea de consagración fuera del tiempo y el espacio que lo sostiene, apuntada en el ensayo Sobre la idea moderna de progreso aplicado a las bellas artes.

Si bien, ambas visiones de Charles Baudelaire nos invita a pensarlo contradictorio, las formas de apostar por una idea y otra siempre será enriquecedor, en una época por sí misma contradictoria, de la que surge un símbolo de la modernidad en su complejidad. Desde el ingenuo creyente del progreso hasta el crítico certero, las aportaciones, más allá del campo literario, lo llevan a explorar los ámbitos de la ciencia social y la filosofía ante su máxima presencia, dejando en claro que Charles Baudelaire es un referente de época.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s