El demonio neón: un hipnótico viaje de luz

The Neon Demon (2016), la muy esperada película de Nicolas Winding Refn, lleva menos de un mes en las carteleras de nuestro país y ya ha provocado revuelo. Casi en automático, una llamarada de opiniones que van de la sobreinterpretación a la inmediata reprobación plagaron las redes sociales. A sabiendas de que corría peligro de sugestionarme, me abstuve de leerlas antes de ir al cine. Cuando compré mi boleto en taquilla, el encargado me pidió una identificación. Tanto rigor me tomó por sorpresa; no tuve problema alguno cuando disfruté de la igualmente gráfica Only God Forgives (2013) y de su predecesora Drive (2011). El suceso no hizo más que aumentar mi emoción al grado de dar brinquitos en mi asiento. 

Esperaba violencia, glamour, una ácida sátira y un soundtrack memorable. El cuadro que abre la película satisfizo mis expectativas: Elle Fanning en azul metálico, recostada sobre un sillón victoriano, su cuello manando un rojo sangre tan brillante que parece dulce. Un beat electrónico pesado e incisivo acompaña esta imagen que marcará la estética de todo el film: el horror, la belleza y, por supuesto, el neón.

the-neon-demon.

Visualmente hay poco que pedirle al Demonio. Si tuviera que inventarme un símil que la describiese pensaría en un anillo de diamantes sintético, en bustos de marfil quebrados sobre un piso art-déco, en una piscina sangrienta en medio de un oasis de plástico. Amenazante, artificial y sobre todo hipnótico, el espacio en que se sitúa la transformación de Jesse (Elle Fanning) nunca toca lugares comunes. Aunque la historia retrata la escena de la moda en Los Ángeles, en ningún momento tocaremos realmente la pasarela. El ambiente lo construye una amalgama de iluminación-sonido, siempre coordinados, y el horror no nace tanto de la oscuridad como de la sobreestimulación. El agresivo mundo de la belleza se proyecta en la forma de una hambrienta pantera, móvil de una muerte viciada y atrayente.

No cabe duda de que estos logros visuales constituyen casi todo el valor del film, ya que el argumento es francamente mediocre. Las excelentes actuaciones de las protagonistas sufren en manos de diálogos secos que contrastan con la ambición simbólica de la película. Casi una sátira, casi una crítica, la anécdota no alcanza nunca a concretarse. Lo que empieza con un tono de thriller adquiere elementos de una película tipo Serie B cerca del final; pasa de tomarse en serio a burlarse de sí misma demasiado bruscamente.  ¿Se tratará de un homenaje al Thriller de Michael Jackson? Habría que llamarle al director para preguntar.

Con todo y sus fallas, estamos ante una película de calidad; no obstante, no me atrevería a decir que es una crítica al mundo de la moda, la frivolidad de la belleza ni mucho menos al neoliberalismo. The Neon Demon no denuncia de manera convencional; es claro que Winding Refn no está de acuerdo con el mundo que retrata, pero no pretende ni propone solucionarlo. En este sentido, el filme se aleja de las dicotomías clásicas para describir con exactitud el tenebroso y moralmente difuso momento de nuestro presente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s