Vida y tiempo de caracteres menores 

Mary Ann tenía una vida sin la menor importancia- el lavabo lleno de platos sucios, un vasto surtido de jabón y docenas de trajes de conejo por planchar. El conejo blanco era vano y fastidioso en su inquieta manera. Algunos días a ella no le importaba ser una firbiente sirvienta de un obsesivo con el tiempo miembro de los lepóridos. Le gustaba la naturaleza mundana de las tareas domésticas y la facilidad con que la suciedad y la mugre se pueden quitar. Con talento natural, apilaba platos más alto que un castillo de cartas. Hasta que la maldita pila cayó estrepitosamente. Entonces, Mary Ann apretó el puño con furia contenida.

Gretchen Tessmer

Traducción: Jazmín Morales Guzmán 
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