El gran mamador

Amadísimos lectores, tengo la idea que todos hemos cantado, escuchado e incluso bailado el famoso son jarocho La bamba. No se hagan que no la conocen, lo sé de sobra, ya que todos hemos recitado esta famosa estrofa, “Yo no soy marinero, soy capitán, soy capitán, soy capitán.” Te doy la oportunidad que lo leas cantando, pero sólo unos segundo, debido a que hay que continuar con esto. Volviendo al tema, pues yo diría: Para ser… Hay que parecer. No hay más. Sí, amiguitos, si uno quiere ser futbolista, debería actuar y vestir como uno de ellos. Es fácil y muy sencillo, ya que en este caso sólo necesitaríamos vestir deportivamente –cualquier indumentaria que haga referencia a que usted practica dicho deporte– y de preferencia traer a la mano un balón; no obstante sería maravilloso, y apantalla más, llevar el esférico entre los pies como a la espera de un partido a cada momento.

¿Qué tiene que ver el pequeño prólogo con el título? Tal vez nada, tal vez todo o tal vez le haga a la mamada –si usted ha leído mis notas anteriores sabrá de sobra que trato de seguir esa línea: hacerle a la mamada–. Sí, amiga, sí, amigo: me encanta hacerle a la mamada. He seguido esta filosofía de vida desde hace mucho tiempo y ha dado buenos resultados; pues como nunca se esperan cosas positivas, cualquier cosa mala siempre es excelente. Pero, ¿qué es hacerle a la mamada? O, más bien, ¿qué es la filosofía del gran mamador? Para tratar de entender  esta forma de ver la vida y poder explicarla a ustedes, tan ponderado público, es necesario ver las muchas acepciones que tiene el término.

Una de mis investigaciones arrojó, y es normal que lanzara este resultado, que hacerle a la mamada significaba “felación”, “sexo oral a un pene”, “estimular bucalmente el falo” y “realizar algo sin conocimiento previo”. La segunda y la tercera son la misma cosa, pero esos fueron en su mayoría los resultados; sin embargo la que más interés me trajo fue la última. ¿Hacer cualquier cosa sin tener la mínima idea del resultado? ¿Todos hemos actuado de tal forma? De ser así, ¿todos somos mamadores? Que cada uno haga memoria y responda por sí mismo.

Seamos sinceros, todos le hemos hecho a la mamada alguna vez en la vida; debido a que queremos quedar bien con alguien o con nosotros mismos, y en esta buena impresión que deseamos dar es, sobre todo, para no quedar mal. Con todos actuamos de cierta manera o realizamos algunas acciones para mostrar que sabemos lo que estamos efectuando. Hemos bailado sin saber, pero ahí andamos moviendo el cuerpo y pisando pies. También ocurre en los círculos de “intelectuales” a la hora de hablar de algo, pues es normal que todos sepan de algún tema sin tener una pizca de idea de lo que están diciendo… Y es muy normal y gracioso al mismo tiempo, pues entre ellos se dan cuenta que le están haciendo a la mamada, pero le entran al juego, y es un juego muy divertido.

Hacerle a la mamada –en pocas palabras: ser un mamador- es demasiado catártico pues te purifica de algo, cualquier algo que tengas; te ayuda a superar tus propios miedos, pues dejas de ser uno para convertirte en otro –estoy pensado proponerle a la comunidad de psicólogos que empleen esto, pues sería algo muy sano para los pacientes-; y lo más importante es demasiado lúdico,  puesto que al ver nuestras acciones con la ayuda del paso del tiempo, se da cuenta que lo que hacía en aquellos días, semanas, meses o años sólo fue hacerle a la mamada. Gente que en sus años fue emo, actuaba, vestía, lloraba y se cortaba como emo, pero con el transcurrir del minutero y con años de distancia ya son otra cosa. Así nos pasa a todos y es normal, pues ¿quién desea ser el mismo todo el tiempo?

Para concluir todo este escrito que sólo acentúa mi ser mamador quiero decir tres cosas: la primera, debido a que busqué imágenes sobre hacerle a la mamada y aparecieron cosas que ya se imaginarán –gente realizando mamadas-, me abstengo de  publicar una foto entre el texto; segunda, ¿para qué ser marineros si podemos ser los capitanes de cualquier cosa? Así pues les dejo el famoso son jarocho y así me disculpo por la falta de una imagen; tercera, el que esté libre de hacerle a la mamada que arroje la primera piedra.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s