¿De dónde proviene la lengua con la que Luis Fonsi canta des-pa-cito?

Aun cuando hablamos español todos los días, en ocasiones, no nos percatamos de que, al anunciar desde un artículo hasta un refrán, estamos evocando una lengua neolatina que podríamos considerar un tanto nueva en este mundo. Muchos tal vez no pongamos gran hincapié en el origen del idioma que hablamos día con día, pero ¿qué sabemos realmente acerca de este idioma que nos permite coexistir en el mundo?

        Los audiovisuales, los textos de índole general y la escuela nos han esbozado una idea muy abstracta acerca del origen de nuestra lengua; por ello, cuando comencé a leer acerca del español, me costó un poco comprender de manera clara la historia del aludido idioma. Considero que nuestro conocimiento borroso sobre el origen del español se debe a que con frecuencia nos proyectan una imagen donde éste se divisa como una unidad casi inamovible, regularizada y, que como por arte de magia, ha estado siempre en el mismo territorio.

       Sabemos que el español (o castellano) proviene de un país llamado España; no obstante, aunque siempre nos recalcan el hecho de que el español deriva del latín y que tiene influencias tanto griegas como árabes, no concebimos en su totalidad el cómo germinó nuestro amado idioma. Así, me daré a la tarea de emitirles una breve y simplísima explicación de cómo surgió el español.

      El español o castellano (como se le nombraba en el pasado) es una de las muchas lenguas que se originaron del latín. Dichas lenguas, llamadas “neolatinas” o “romances”, aparecieron principalmente por dos cosas: la primera es la fragmentación del territorio geográfico; la segunda, la cual tiene un claro vínculo con la primera, es el uso cotidiano y popular que le daba cada pueblo al latín.

    Antes de que se originaran todas las lenguas neolatinas, el latín abarcaba un territorio bastante extenso: desde la península ibérica hasta los extremos del continente europeo (esta situación explica las influencias griegas dentro del latín). En la península ibérica, existían algunos idiomas antes de que llegara la lengua de los romanos, mas el latín se convirtió en la lengua oficial del territorio ibérico. Tiempo más tarde el territorio mencionado fue invadido por los visigodos, quienes eran un pueblo germano. Ellos dejaron algunas (muy pocas) influencias lingüísticas en el idioma latino. Entonces, años más tarde, aconteció un hecho trascendental: la invasión árabe. Ésta repercutió, lingüísticamente hablando, en mayor cantidad sobre la madre de nuestro idioma.

      En un lapso ulterior, y debido a la ya mencionada fragmentación geográfica de la península ibérica, el latín fue cambiando demasiado, tanto que en el siglo X las personas del pueblo no reconocían ni podían comprender muchísimas palabras pertenecientes al latín clásico. Entonces, aquel lejano siglo X vio nacer, en un reino llamado Castilla, al castellano.

     La península ibérica, de la que tanto hemos estado hablando, se encontraba dividida por reinos. En cada uno de los reinos se hablaba una variante diferente del latín. Muchas de estas variantes, a las que podríamos considerar hermanas por su gran afinidad, luego se convirtieron en lenguas independientes. “Desta” forma, convivían lenguas como el castellano, el catalán, el asturiano, el aragonés, el galaico-portugués, el leonés y el mozárabe. Todas estas lenguas estaban delimitadas por un espacio y por un reinado. Dentro de esas lenguas hallamos la nuestra: el castellano.

       El castellano fue la lengua que más cambió en la península ibérica, pues mientras las otras lenguas, sus hermanas, pronunciaban una misma palabra de un modo muy similar, el castellano ya había eliminado ciertas letras de ésta, por lo que la pronunciaba bien diferente. Debido a lo antes escrito, el castellano se fue extendiendo con facilidad por todo el territorio español, y absorbió así varios idiomas, como el mozárabe, efeméride que justifica las influencias árabes en nuestro idioma.

La lengua castellana llegó a un punto de expansión bastante grande, ésta recorrió cada reino hispano y se convirtió, finalmente, en la lengua nacional de España. Claro, después de varios sucesos como la conquista de América en 1492, el español no sólo era habitante del viejo mundo, sino también del nuevo. ¿Podemos contemplar ahora el desmesurado recorrido que ha hecho nuestro sistema de comunicación para que Luis Fonsi acabe diciendo  “despacito”?


Gif expansión español.     

Imagen tomada de d-maps.com y modificada a formato gif.      

 

     

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