Gaspar Noé o el desplazamiento del caos (parte 3)

Con esta nota concluiremos una mirada panorámica a la filmografía del cineasta argentino. En las partes anteriores vimos cómo Noé ha ido concatenando y reformulando sus intereses en la exploración del amor, la violencia, la justicia (su ausencia) y la venganza desde Carne hasta Irreversible. Esta vez nos enfocaremos, como lo prometí, en Enter the Void (2009) y Love (2015). La razón por la cual dejé estas películas hasta el final es porque en ambas hay una inclusión del elemento psicodélico en las relaciones de pareja que viven los personajes, siendo en el caso de Enter the Void un trenzamiento con las posturas metafísicas de El libro tibetano de los muertos, y en el de Love una clara autocita o referencia a aquélla y a Irreversible, englobando las problemáticas de una relación interpersonal de pareja y su esperanza de sobrevivir a las ruinas del tiempo.
     Vayamos desglosando un poco lo que ocurre en cada película para redondear el pensamiento de Noé.

Sexo, drogas y reencarnación

Enter the Void, podría decirse, es el periplo de una experencia extracorporal causada por la muerte del personaje principal. La película comienza con, y de hecho está enfocada desde, la perspectiva mental de Óscar cuando consume drogas. Momentos después, un amigo suyo le cuenta que los tibetanos tienen la idea de que nuestra alma, cuando morimos, realiza un viaje por el vacío de la existencia hasta encontrar un cuerpo en el cual reencarnar. Así es como Gaspar Noé, en pocos minutos, nos da la premisa de cómo es que viviremos y sabremos leer el filme durante el rato que dura.
        A su vez, se nos explica que la droga llamada DMT nos acerca a experienciar en vida un químico que nuestro cerebro segrega cuando nos acercamos a la muerte. Las escenas y la hipersensibilización cromática de las imágenes desde el inicio de los créditos de presentación de la película nos sumergen ya en una sensación de estar drogados justamente para no sentirnos ajenos al viaje de Óscar.
       Conforme avanza la película, vemos cómo este personaje es asesinado en el bar The Void por unos policías. Desde este momento la cámara toma su perspectiva, de nuevo, y nosotros nos sentimos como el alma de Óscar vagando por la calles de Tokio, viviendo parte de su pasado inmediato y la relación que su hermana mantiene con un amigo suyo y con el dueño del local en el que trabaja como stripper.

Pienso que el interés de Noé en este filme en particular es el de hacernos vivir una angustia existencial, una impotencia de poder incidir en nuestra propia vida (tal y como sucedió en las películas anteriores) pero ahora desde una muerte consciente. Esto se explica ya que Óscar no puede ayudar a su hermana, ni tiene forma alguna de volver a Estados Unidos para reincorporarse en un ambiente social que le era propio.
     No obstante, veremos que Noé se encarga de darnos una esperanza con respecto al amor que Óscar tiene por su hermana, y por lo tanto, de su deseo de volver a la vida, de no quedarse en el Vacío.Tanto en Solo conta todos como en Irrevrsible vimos que hubo escenas de abortos provocados por la violencia de personajes masculinos hacia los femeninos, haciendo imposible que una nueva vida fuera efectiva y deseada para renovar la de los personajes principales; en Enter the Void esto no sucede ya que el aborto que realiza la hermana de Óscar es voluntario, y que se puede leer como una forma de no desear tener una vida que no fue resultado del amor sino del descuido. Posteriormente, ya al final de la película, el alma de Óscar sobrevuela un hotel llamado Love, en el que se vuelve testigo de múltiples copulaciones, una de ellas es la de su hermana con su mejor amigo, relación que nos da a entender Noé que fue resultado del cariño y del amor.
      Cuando el alma de Óscar por fin ve que los dos seres a los que más quiso están en buenas manos, puede reencarnar, estar en paz. La escena final es una maravilla porque justo en el momento en que su mejor amigo eyacula dentro de su hermana, nosotros realizamos, por segunda vez, el viaje del espermatozoide que fecundará al óvulo que dará la concepción. Es decir, nosotros reencarnamos junto con el personaje principal tras haber sobrevivido al Vacío.

Love o el caos suspendido

Éste es el último largometraje que Noé ha realizado hasta ahora. Si bien la narración no está contada a la manera de Irreversible, hay elementos cronológicos que permiten pensarla similar a aquélla: va de final a inicio pero intercalando flashbacks. La historia está enfocada en la relación amorosa que Murphy mantiene con Electra y su posterior fin por el embarazo de Omi con aquél. La película está filmada específicamente en 3D para dar un mayor acercamiento a la gran cantidad de escenas sexuales, incluso una eyaculación hacia la cámara, así como a la desesperación de Murphy por no estar con Electra, por pensar que ésta se pudo haber suicidado después del rompimiento.
       Aquí podemos encontrar condensada la poética de Noé: hay una constante referencia a sus filmes anteriores por la inclusión del abuso de drogas (con escenas similares, e incluso tomadas, de Enter the Void), por la violencia de Murphy hacia Electra (Carne, Solo contra todos, Irreversible), el embarazo (léase vida) no deseado, y por el fracaso de la relación amorosa (cosa que retomaré más adelante).

Love se nos muestra como la fragilidad de las relaciones de pareja, su inestabilidad gracias a la que tienen los personajes (tendencias suicidas, celos, obsesión), su actual y esencial necesidad de tener sexo para poderla mantener, y asimismo, la complicación de tener una que sea monogámica.

Sin embargo, Noé pone en relevancia dos elementos que nos hacen amarga la película: uno es el embarazo no deseado que se acepta, y el otro es la nostalgia de los momentos más bellos de la relación. A pesar de que son hechos causales (el desplazamiento del caos que continúa), la película termina con una escena de singular belleza: Electra y Murphy están en una bañera juntos, abrazados, amándose, y que después se tiñe de rojo (como rojo era el pasillo subterráneo en que violaron a Alex en Ireversible: tesis y antítesis en síntesis). La interpretación que se le puede dar es que el caos que Noé puso en marcha (o más bien, que le dio cauce puesto que ése ya estaba) se suspende en un momento de amor, dando como resultado una posibilidad de existencia plena, instatánea, que vale la pena vivir y mantener frente al imposible detenimiento de la muerte, la violencia y el tiempo.

En conclusión, podemos decir que Gaspar Noé exploró con dolorosa maestría los tópicos que nos afectan en nuestro tiempo: vivir en una sociedad neurótica que nos exige la competencia por una excelencia social, la falta de empatía por el Otro, el fin de las relaciones amorosas por nuestra inestabilidad emocional y mental, el abuso de drogas como agente que pone en peigro nuestras vidas, y la falta de justicia que es suplida por la venganza. No quiero generalizar y decir que esto es todo, sino sólo recalcar que son hechos que tienen una relevancia insoslayable en el intento nuestro de poder articular tanto una vida feliz como una vida que atiende a sí misma: dos formas posibles de suspender el caos que no termina.

No es casualidad que Noé eligiera la ley de Murphy
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