El terror y lo humano en It (2017)

Una amiga me contó que cuando era niña vio infinidad de veces The exorcist, tantas que su mamá escondió el VHS por miedo a que su hija sufriera una posesión o que se guiara bajos malos preceptos. Yo sólo recuerdo que eso me sucedió con Toy Story, sólo que mis padres no tuvieron esa preocupación. En mi infancia me dejaron huella Child’s Play y la miniserie de It (1990) —la versión con el grandioso Tim Curry—. A los siete años mi concepción, producto de aquellas producciones, sólo me guió a temerle a los muñecos con rostros diabólicos y a los payasos, hasta que el tiempo y la comprensión me hizo verlos irrisorios. Hace algunos meses volví a ver It, me di cuenta de que ha envejecido y que me volví un espectador más exigente con las cintas de terror. Asimismo,The conjuring me hizo advertir que el cine de terror está tomando nuevos rumbos sin olvidar los clásicos, y eso me hizo confiar en la nueva adaptación de la novela de Stephen King.

       Antes de entrar a la sala temí que la película no fuera tan buena como imaginaba. Me llevé una sorpresa: Hay un gran reparto y las actuaciones de los niños son naturales y creíbles, por supuesto, gracias al guión. El desempeño de Bill Skarsgård en pantalla es magnífico porque genera una atmósfera aterradora en pocos segundos por sus gestos y cambios de voz. Además, no sólo se muestra a Eso como un payaso, también refleja que el miedo de los chicos se puede ver interpretado de maneras distintas. El mundo ochentero transmite una calidez y apreciación de la vida norteamericana y de los miedos comunes en la infancia. Cada escena, cada diálogo y enfrentamiento fluyen con gran potencia, a tal punto que el espectador está inmerso en un mundo en el que queda maravillado por la cultura y aterrado por lo que pueda suceder. Esto apela a dos cuestiones que, hoy en día, son contrarias en el cine que se ubica en otra época: la nostalgia y el asombro. Cada espectador podrá ver la simplicidad de los ochenta —tan explotados hoy en día— y la maravilla de cómo esto ayuda a darle nuevos rumbos a la historia y su construcción. A pesar de la existencia de algunas referencias obvias y un poco forzadas, la cinta tiene todo el encanto y espíritu de la década. Con todos estos elementos, busca encontrarse con quien la mira en lo más profundo de sus miedos y experiencias, intenta conectarse con el lado humano de las películas de terror. Quizá esto sea un elemento común en la obra de King, pero pocas veces se ha visto reflejado de manera tan magistral en la pantalla.

      Sin duda, It (2017) reconstruye lo hecho con su universo, muestra una nueva perspectiva y supera por mucho a su versión anterior. Sobre todo, en esta adaptación se opta por darle el tiempo y dedicación necesaria a la primera parte de la historia para dar un gran paso en una secuela que promete mucho. En este momento sólo espero que salga en formatos caseros para verla una y otra vez, tal como mi amiga lo hizo con The exorcist.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s