Arte10 CDMX 2018, entrevista a Juan Ricardo Rincón y Guadalupe Lara

18 de enero de 2018, CDMX

Entrevista por Maximiliano Aguilar

Fotos por Fernando Arteaga

En febrero del presente año se llevará acabo la primera feria ARTE DIEZ en la Ciudad de México, la cual continúa la tarea realizada en Colombia con la Feria del Millón. Ambas ferias tienen la consigna de dar lugares de enunciación a artistas emergentes que, muchas veces por falta de galerías para exponer su obra, no logran darse a conocer. Ambas ferias buscan promover la adquisición, colección y difusión del arte emergente. De esto y otras cosas nos hablaron Juan Ricardo Rincón, fundador de la Feria del Millón, y Guadalupe Lara, directora del Foto Museo Cuatro Caminos.

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Max: Hola, muchas gracias por el espacio en primer lugar. Revista Morbífica nació para dar un espacio a los jóvenes escritores, al igual que la feria Arte Diez, por la necesidad de espacios para los artistas emergentes. Basados en la experiencia en Colombia, ¿cómo esperan que reaccione el público mexicano a esta primera feria?

Guadalupe Lara: Yo creo que va a causar mucha curiosidad ver esta nueva plataforma porque es algo que no ha sucedido acá en México, una plataforma en la que el artista vende directamente su obra al comprador, en donde vamos a ver obras de una manufactura y una calidad increíble a precios accesibles de no más de diez mil pesos. Creo que eso va a generar sin duda un gran movimiento dentro de la sociedad, me parece que es fundamental entender que comprar obras de artistas emergentes, no solamente es apoyar a impulsar la creación de obra y de arte de un país, sino también impulsar la economía y además impulsar la posibilidad de tú  hacerte de un patrimonio coleccionando arte. Creo que es algo que sin dudad va a ser un parteaguas.

Juan Ricardo Rincón: Concuerdo con Guadalupe. Lo que busca la feria y la razón por la que se termina trasladándose a México por medio de Arte10, es porque por cinco años ha demostrado en Colombia que es factible apoyar el arte emergente, hacerse de obra de buena calidad a un buen precio, que finalmente la buena obra no está relacionado a los precios altos, igual como el talento no está relacionado con el precio alto, como muchas veces se entiende en diferentes disciplinas. Pero al mismo tiempo vale la pena invertir en arte.

Max: ¿A qué adjudicarían la falta de dichos espacios?, ¿a la falta de preocupación de las instituciones culturales gubernamentales?, ¿al desinterés o falta de educación artística por parte del grueso de los espectadores?

Guadalupe Lara: Yo no creo que sea así. Me parece que el programa que nosotros tenemos en este país para el apoyo a los jóvenes creadores, como es el FONCA, me parece que es una plataforma que no existe en otros países. Acá se le cuestiona mucho, pero yo cada vez que viajo, siempre nos envidian ese programa, porque finalmente hay 160 artistas al año que están becados para la creación y producción de su obra. Eso me parece sensacional. Lo que yo siento que estaba faltando es justamente esto. Terminan su año de becados, su año de creación, su año de formación, ¿y después?, están esperando que venga un galerista, que venga un curador, que venga alguien que les toque la puerta y les diga “Vente. Te voy a hacer famoso”. Y esto no sucede necesariamente así. Por eso nosotros decidimos entrarle a este proyecto, porque creemos que es el complemento perfecto que nos faltaba para que los artistas jóvenes emergentes sigan un camino, que vean que es factible seguir produciendo, que vean que a través de su propio arte pueden seguir creando, innovando y experimentando. Y que vean que pueden vender su obra y mantenerse de eso.

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Juan Ricardo Rincón: Yo creo que la condición de exceso de artistas muy talentosos, con propuestas muy interesantes, y la falta de espacios, de apoyo y de posibilidades para exponer, no es algo netamente propio de la Ciudad de México o de Colombia, es una realidad mundial. Esto pasa en Berlín, como puede pasar en París o Nueva York. Precisamente lo que busca la feria es entender esta situación. Sobretodo en lugares muy precisos como México, en donde hay tanta oferta cultural, en donde hay una herencia cultural muy importante, y finalmente capitalizar en que los artistas entiendan que se pueden dedicar, como proyecto de vida, a la creación artística, que siempre es algo tan improbable y tan difícil.

Max: Planteando la idea del valor del arte, como valor económico, pensándolo como un bien material. En días actuales en los que podemos encontrar en IG, en Facebook, en todas las redes sociales, en donde hay medios digitales y otros medios materiales, ¿cuál es el valor de la obra original?, ¿por qué debería un espectador llegar y adquirir una obra si bien podría buscar y encontrar la obra de Nicolás Williamson en páginas de internet?

Juan Ricardo Rincón: Precisamente porque en las páginas de internet está la obra de Nicolás Williamson, pero no está Nicolás Williamson. Y eso es lo que diferencia a Arte10, en Arte10 están los artistas. El comprador va y habla con Nicolás Williamson, le hace todas las preguntas que necesita hacerle, lo que es muy diferente a verlo en IG o verlo en alguna página, en donde tiene que resolverse él mismo las preguntas. Y eso es lo que busca la feria, es uno de sus grandes plus, que no haya intermediarios, que está el artista ahí y que el comprador puede generar un vínculo y una relación directa con el artista.

Guadalupe Lara: Y que si puedes comprar un Nicolás Williamson, estás haciendo una inversión futuro. Y que el coleccionismo es viable, y que la posibilidad de invertir en arte es factible a los bolsillos de la mayoría de la gente. No todo mundo podemos invertir 50 mil dólares en una obra, pero sí 500 dólares a lo mejor. Y debemos entender que también necesitamos, justo para fortalecer esta creación emergente, necesitamos un nuevo público coleccionista.

Max: Claro. Irlo formando y educando.

Guadalupe Lara: Por supuesto.

Max: Muchas veces la distancia entre el artista y el espectador es muy grande. A veces por falta de comprensión, el espectador no compra o no lo entiende o no va a los museos. ¿Cómo rompe la feria esa brecha, además de por medio del contacto directo entre el artista y el espectador?, ¿cómo romper esa brecha?

Juan Ricardo Rincón: Pues la feria tiene dos momentos en los que logra romper esa brecha. El primero es al crear una convocatoria abierta, en la que cualquier persona puede aplicar, sin importunar la edad, nacionalidad, sus vínculos, relaciones o conexiones. Ahí se rompe en un primer momento. El segundo, como lo decías tú, es al existir una relación directa con el artista, quien explica de primera mano y sin la necesidad de intermediarios, se vuelve a romper esa brecha. Y el tercer momento es en el que finalmente los espectadores compran la obra, y luego el artista lleva la obra a donde el comprador decide tenerla. Ahí hay un nuevo encuentro, donde hay otro diálogo, ya sea porque el comprador les comisiona más obra o porque el comprador quiere saber la opinión del artista sobre dónde poner la obra, sobre dónde tenerla, etc. Digamos que existen distintos momentos en los que la brecha se rompe.

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Guadalupe Lara: Y se establece una relación totalmente distinta. Tú vas a una galería o a vas a otra feria, compras una obra, pero probablemente nunca conozcas al artista ni comprenderás su obsesión por pintar x cosa o por esculpir tal cosa. En cambio acá, sí vas a establecer una relación personal, lo que produce un cambio en la estructura del mercado del arte, se produce una relación horizontal.

Max: Pensando la noción de coleccionista como recuperador de la memoria, de la justicia, su tarea como tener la obra de arte, ¿cómo habitar el espacio y la memoria al recuperar y comprar esas obras?, ¿qué implica coleccionar? Pienso en la seria Atna, de Nicolás Williamson, cuya narrativa se centra en la recuperación de la memoria en el cuerpo. Lo relaciono porque uno cuando colecciona, adquiera y se apropia de las cosas, del arte, se afecta de ella.

Guadalupe Lara: Y te apropias de la obra en función de tus propias obsesiones, de tus propios fantasmas, de tu formación y de tu propio background; entonces ahí es en donde sucede la parte mágica, la parte interesaste, en este encuentro entre yo comprador y yo artista. ¿Qué se va a dar?, ¿qué se juega en esa línea?, ¿cómo se rompe esa línea? Que usualmente es una línea marcada, la cual es difícil de romper, totalmente es un muro, como el quiere poner Trump. Aquí se juega en este ir y venir, en esta frontera que se diluye entre artista y coleccionista, esa es la parte fundamental. ¿Para qué comprar obra? Somos fetichistas, claro, pero también por una inversión, sin embargo, compras una obra no sólo por eso, sino también porque te mueve y provoca algo. Esa es la parte fundamental.

Juan Ricardo Rincón: También hay que entender que a medida que se apoya el arte a todos los niveles, no sólo al arte emergente, se está apoyando la creación artística, al hacerlo, se está apoyando la posibilidad de generar momentos críticos a nuestra actuación como sociedad. Que es uno de los fines del arte, ser otro ente regulador crítico de cómo convivimos, de cómo nos comportamos como sociedad a nivel político, económico y demás. Entonces termina siendo un efecto domino, pues todo está completamente interrelacionado. Si uno está apoyando el arte, uno está apoyando un sentimiento crítico que, sociedades como las latinoamericanas, en las cuales no hay un sentido de memoria y hay un nivel altísimo de corrupción, es necesario para volvernos más críticos, más frenteros, y para exigir más de los entes institucionales, políticos, sociales.

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Max: Se piensa muchas veces, erróneamente, que las nociones de política y arte están separadas. Teniendo esto en cuenta y el hecho de que en el campo cultural de América Latina sucede muchas veces esta separación, ¿hay alguna narrativa en común entre los artistas de la feria más allá de la búsqueda de una crítica social y política?

Guadalupe Lara: Yo no sé si haya una narrativa. Lo que sí te puedo decir es que hay un reflejo de un momento que se está viviendo y que cada uno está tratando de discutirlo, narrarlo y tratarlo a través de su obra. No creo que haya una narrativa que los unifique, y si la hubiera, creo que sería peligroso. Yo creo que al contrario, hay muchas narrativas, las cuales hablan de lo que están viendo estos artistas, de cómo están enfrentando este momento, de cómo están viendo su postura dentro de este mundo globalizado, de cómo se están moviendo dentro de estos fenómenos sociales y en este mundo que nos está tocando, la angustia de la violencia, del medio ambiente, etc., eso lo vas a ver reflejado en muchos artistas, y las narrativas son muchas, pero al final, de lo que te están hablando es eso, ¿qué mundo nos está tocando?, ¿cómo lo estamos viendo y viviendo? Esa es la parte chingona del arte.

Juan Ricardo Rincón: Básicamente eso, Guadalupe lo ha dicho muy bien. Pues ese es el propósito, la responsabilidad del arte. Estamos en un momento en el que finalmente el arte ha superado una necesidad de expresión de un talento técnico, hoy en día buscamos arte crítico, que nos llene de preguntas…

Guadalupe Lara: De dudas más que de repuestas.

Juan Ricardo Rincón: …que nos llene críticas, que genere debate. Finalmente hemos pasamos ese momento histórico en el que se buscaba netamente un virtuosismo técnico. Por eso en todo Latinoamérica y en todo el mundo, empezamos a darle relevancia a todo este tipo de artistas que nos expresan y realizan esas preguntas. Y evidentemente el arte emergente refleja eso a su medida, en su momento, bajo su trayectoria. Y es muy interesante poder llegar a un punto de comparar qué preguntas se están haciendo los grandes maestros mexicanos del artes y qué preguntas se están haciendo los artistas emergentes.

Guadalupe Lara: Eso dentro de la visión más global que estás haciendo del asunto, yo me iría a un visión mucho más microscópica en el sentido del porqué está tal obra en determinado espacio del museo, por qué la apuesta a estos proyectos, fundamentalmente es porque se intentar buscar aportar un poquito a lo que es la educación, la cultura y la creación de nuevos públicos para el arte. Creemos que esa es la única manera para cambiar las cosas como las estamos viviendo y lo que nos está tocando, yo creo que sí es la única respuesta la educación, la cultura y el arte.

Max: El arte siempre como desestabilizador para el espectador.

Guadalupe Lara: Yo no quiero que salgan de ahí con respuestas y satisfechos, y que salgan con la idea de “qué bonito lo que vi”. No. Nosotros jamás hemos hecho una exposición en el museo –FM4C– en la cual se busque que el público vea las obras total y absolutamente pasiva, al contrario, queremos que salgan con muchas experiencias, con preguntas y hasta molestos, y con dudas y con angustias si se puede, porque si no, no hay manera de movilizar nada.

Max: Esto seria todo de nuestra parte. Muchas gracias por el tiempo.

Guadalupe Lara y Juan Ricardo Garzón: A ustedes, chicos. Muchas gracias.

Para conocer más de la Arte10 y algunos de los artistas que estarán, te dejamos los siguientes links:

Feria del millón.

Artifice

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