Crónica de la familia mexicana

El mexicano tiene algo muy arraigado aparte del mito Guadalupano, que es La familia.
Sí, la familia, aquella que te ve nacer, crecer, fracasar, tener éxito, levantarte si te caes, etcétera, etcétera.
Sin embargo,  a lo largo de la historia del mexicano, esta familia se ha ido transformado y hoy en día, a veces parece que la familia es más una cadena que nada.

Claramente hemos visto que hay diferentes familias y que no necesariamente deben ser con papá y mamá y muchos hijos; ahora hay familias homoparentales, sigue habiendo familiar donde sólo la madre o el padre se hacen cargo de los hijos y todavía quedan familias donde tanto tíos, primos, hermanos y abuelos viven bajo un mismo techo.

Sin duda alguna, todos nacimos en una familia, nos inculcaron valores, nos enseñaron a ser responsable, a recoger nuestra ropa, a ahorrar, lavar platos, barrer, manejar un auto y hasta a tomar fotos. Yo no dudo que en Navidad, muchos de nosotros vamos a casa de Tío Z donde se juntas todos y a la hora de tomar la foto, ya debe ser una panorámica porque ya no caben.

El punto de esta nota, son aquellas familias cadena, dónde se repiten patrones, dónde no te dejan crecer, donde no te dejan pensar o dónde cada dos o tres meses te corren de la casa; aclaro, no es así en todas las familias, algunas tienen la dicha de funcionar por la correcta forma de llevarse entre los familiares, pero en otras ocasiones hasta las circunstancias socio-económicas se ven involucradas en como se desarrollan los lazos familiares.

El Chantaje.

Hay familias en que quizá uno de los hijos quiere emprender la aventura y salir del país o la cuidad; sin embargo, suele a haber un miembro que recurre al chantaje para no ver alejarse al hijo de casa, ya sea por que  alguien debe cuidar a la mamá, a la abuelita o simplemente por la falta de recursos. Y así vemos como X de 18 años se va a quedar en su casa a trabajar de lo que caiga, porque aunque pasó el examen de admisión para X Universidad, a su papá no le alcanza para mandarlo a estudiar y su mamá no quiere que su único hijo varón crezca lejos ella, porque a veces se pone enferma y ¿Quién le va a acercar un vaso de agua?

El resentimiento

He visto ejemplos, donde los padres apoyan incondicionalmente a los hijos en todo, en proyectos de vida, proyectos laborales, en viajar y otras cosas; pero, hay otras familias donde los padres tienen altas expectativas de los hijos y cuando estos no las cumplen, no sé si los padres ven frustrados sus sueños propios o si se sienten fracasados en su labor de padres. Lo que es real, es que los padres les echan en cara a los hijos el no cumplir sus expectativas y por ende, viven en un constante resentimiento mutuo.

El deber ser

No sé ustedes, pero al menos yo sí he escuchado frases como ” es que era mi ilusión tener nietos, que te casaras, que viajaras, equi, ye, i griega y zeta”
Los padres nos inculcan aparte de los valores, metas en la vida, como formar una familia, tener un trabajo estable y comprar una casa; sin embargo, muchas personas de mi generación ya no consideran tener una pareja y muchos menos hijos, tampoco en sus planes está tener un casa porque quizá quieren viajar y mucho menos piensan estar en una oficina y trabajar durante 40 años para tener una pensión.
Claramente, aunque provienen de la misma familia, los hijos no piensan igual y ahí viene el golpe entre lo que mamá y papá dicen que está bien y entre lo que TÚ QUIERES.

Decisiones

Te enseñan desde pequeño a decidir y valerte por ti mismo; sin embargo, hay familias sobre protectoras que antes que dejar decidir al hijo, ellos deciden por el bien de él y de todos. Aunque nunca faltan esos familiares un tanto metiches que aunque nadie les pide opinión, ahí van a meter la cucharota y deciden por otros. Ahí vemos a muchos jóvenes estudiando X cosa porque mamá y papá tienen un negocio  y pues como a futuro el hijo se hará cargo del changarro familiar, pues mejor que estudie algo que le ayude a eso, total qué importa que el hijo no quería estudiar eso.
Los XV años de la prima F estuvieron bien padres, los papás se divirtieron mucho, menos la prima F que quería un viaje hasta sus 18 años en lugar de fiesta, pero los tíos querían la fiestota por que así se acostumbra.
Ni que decir de la Chuchita, que se juntó y luego tuvo un bebé, la familia la obligo a casarse aunque ni ella ni su pareja querían, pero es que, ¿Cómo no se iban a casar? ¿Qué va a decir la gente que sabe que se fue de la casa? “Cásense antes de que se note el embarazo”.
Dos cosas: 1. Ella no se fue, ella decidió hacer su vida junto a alguien. 2. Que la gente diga lo que quiera.

Sin duda, la familia es una red de apoyo y amor incodicional que da todo y para todos, lamentablemente los aspectos económicos y sociales determinan muchas de las situaciones familiares y también de las dinámicas dentro de la misma. Y claramente esto influye en las oportunidades que como individuos dejaremos o no pasar, así como en las elecciones que haremos para nuestra vida.

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