Marina, o el de la mentira.

Por Jenny Elizabeth Anota Ramos Sentía el acoso de Geno desde que entraba a la recepción de la gasolinera, donde el nauseabundo olor se entremezclaba con un extraño halo gris que se negaba a revelar su origen. Llevaba días con la misma sensación de incomodidad. Me gritaba casi a diario “Marina, te llevo a comer;…