Virgo Lactans

Si en la furia de tus pezones duros pudiese atornillar mi lengua ahogado entre la santa muerte que divides, y rompiera ahí mi cráneo insustancial para gobernar la hora en que los demonios impelen corazones de estallar y oler a sudor, ceniza y enamorada carne… Tendría el supremo gozo de que pueden presumir los miserables:…